22/11/2017

Palabras de Jaume Lleixà sobre Cançó d'amor i de guerra

Jaume Lleixà, Director Técnico de la Simfònica de Cobla i Corda de Catalunya.

A finales del siglo XVIII, la revolución francesa materializó la ruptura con el antiguo régimen y dio a conocer unos conceptos hasta entonces desconocidos como la soberanía nacional, la división de poderes, el sufragio censatario y la declaración de los derechos del hombre y el ciudadano, que fueron la antesala de la declaración universal de los derechos humanos, aprobada y proclamada casi dos siglos después, casualmente, o no, también en París.

"Libertad, igualdad y fraternidad" fue el lema de esta revolución. Un lema que hoy en día sigue siendo necesario reivindicar. Sin ninguna pretensión, al contrario, con el espíritu de ayudar a que los valores de este lema puedan ser útiles en momentos de dificultad, me permito reivindicarlos poniendo nuestro proyecto como ejemplo:

Libertad: la SCCC es libre para decidir cada año qué proyecto quiere llevar a cabo. Los que formamos parte del equipo directivo exponemos libremente nuestro punto de vista y, también libre y democráticamente, decidimos en qué nueva aventura nos embarcamos. Asimismo, los músicos, artistas invitados y colaboradores, son libres de participar y aportar su talento y sus ideas, haciendo más grande, entre todos, este proyecto.

Igualdad: en la SCCC todos somos iguales, ninguna pieza del engranaje es más importante que la otra, ya sea participando como violinista, cantante, patrocinador, tenora, percusionista, en la regiduría de escenario o en la dirección artística, cada participante tiene el mismo valor y nada sería posible sin la suma de todos.

Fraternidad: todo el que forma y ha formado parte de la familia SCCC, coincide en destacar este valor en nuestra manera de hacer, ya sea porque la suma de los dos valores anteriores hace que esta fraternidad surja de forma natural, o bien porque esta misma fraternidad, que todos ponemos en práctica, permite que podamos llevar a cabo los proyectos en libertad e igualdad.

Que sean estos valores los que nos sigan acompañando en nuestro camino y que vosotros, los que nos escucháis y sentís, también nos podáis acompañar.