22/11/2017

Palabras del Muy Honorable Sr. Carles Puigdemont sobre Cançó d'amor i de guerra

Carles Puigdemont, Presidente de la Generalitat Cataluña.

He seguido durante años con admiración creciente la trayectoria de la Simfònica de Cobla i Corda de Catalunya; cómo se ha ido reinventando y cómo ha ido subiendo el listón con retos cada vez mayores. Por ello, este es el momento de una doble celebración: poder disfrutar de Cançó d’amor i de guerra (Canción de amor y de guerra) y, además, constatar la vitalidad y la ambición de esta Simfònica, que ha abordado el proyecto más ambicioso de sus nueve años de vida.

Llevar a escena esta obra lírica, con más de 140 músicos y cantantes en el escenario, supone un enorme esfuerzo, no solo desde un punto de vista artístico, sino también de inversión, por lo que es de justicia reconocer la implicación y promoción de la empresa Metalquimia y del Auditori de Girona. Gracias a su empuje y mecenazgo, se ha hecho posible una obra que cuenta con el asesoramiento del productor artístico Joan Casas, la dirección musical de Francesc Cassú, las voces de Marta Mathéu, Roger Padullés y Toni Marsol, y la Polifónica de Puig-reig en las partes corales.

Esta iniciativa, que pone al día todo un clásico, implica un apoyo decidido a nuestro patrimonio musical. Cançó d’amor i de guerra es la más conocida de las zarzuelas catalanas. En este sentido, la obra de Rafael Martínez i Valls es la punta de lanza de un género sin el cual no se podrían entender las carteleras de nuestros teatros y auditorios de los años 20 y 30 del siglo XX e, incluso, la buena salud de la lengua catalana.

Sin embargo, a pesar de esta pujanza, durante la segunda mitad del siglo pasado, un velo de olvido cayó encima de este género musical, hasta el punto de que, según los expertos, de las más de mil zarzuelas en catalán creadas entre el último tercio del siglo XIX y el primero del XX, sólo hay 400 que estén catalogadas.

Cançó d’amor i de guerra ha sido una historia de lucha y de éxito... Lucha, porque el libreto de Lluís Capdevila y Víctor Mora topó con la censura de la dictadura de Primo de Rivera primero, y con las prohibiciones franquistas después, ambos regímenes amparados por las leyes de cada momento que anulaban la libertad de expresión o, directamente, nuestra lengua. Pero también es una historia de éxito, porque tres años después del estreno de la obra en 1926, había alcanzado ya 2.000 representaciones. Y el éxito por haber superado el olvido en el que durante demasiado tiempo se mantenía todo lo que tenía que ver con la cultura popular.

Sea como sea, esta zarzuela, la historia de amor entre Francina y Eloi, ahora llega para quedarse, con las representaciones programadas en el Auditori de Girona -y más adelante, en el Palau de la Música- y con las grabaciones previstas en un doble CD, en el que por primera vez se incorporan los textos hablados: unos textos que hablan de amor y anhelo de libertad.

Os deseo, pues, que disfrutéis de Cançó d’amor i de guerra, una pieza de referencia histórica e intemporal. Los ingredientes del éxito están muy presentes con el talento de la Simfònica de Cobla i Corda de Catalunya y con un auditorio que sabrá encontrar paralelismos con nuestra historia más reciente.